domingo, 27 de abril de 2014

Fundación Nacional Pro Nutrición Infantil "Nutre Hogar"



Nutre Hogar es una fundación que proporciona la atención que necesita para recuperarse los niños severamente desnutridos provenientes de familias de escasos recursos.

De igual manera se imparte un seguimiento y orientación a las familias de estos niños para mejorar su calidad de vida.

Nuestro país ha sido uno de los más golpeados por la hambruna en Centroamérica con un índice de mal nutrición crónica en la población infantil del 42%.
Los hospitales públicos no están en capacidad de proporcionar la atención que necesitan para recuperarse los niños severamente desnutridos.
Igualmente requiere de un seguimiento y orientación a las familias de estos niños para mejorar su calidad de vida, actualmente son más de 2.2 millones de hondureños afectados por la crisis económica.

El gestor de la idea de organizar una fundación para dar respuesta a los niños desnutridos fue Monseñor Rómulo Emiliani quien en 1988 fundó en Panamá, su país de origen, la Asociación Nacional Pro Nutrición Infantil "Nutre Hogar", en donde hasta el momento han salvado la vida de más de 500 niños y niñas preescolares.
Fue así que mediante las leyes de la república, inscrita por el ministerio de gobernación y justicia según resolución No. 152, en julio del 2002 y constituida legalmente el 5 de febrero del 2003.
Se fundó en Honduras con ayuda de miembros de la sociedad sampedrana, instituciones y empresa privada,  lo que actualmente se conoce como Fundación Pro Nutrición Infantil "Nutre Hogar", en un centro originalmente con capacidad para 15 niños inaugurado en enero del 2004 en la colonia La Mora en San Pedro Sula, en una casa alquilada y adaptada a las necesidades del CRN y en donde el 20 de enero del 2004 fue recibido el primer ingreso, contando a la fecha con un total de 130 niños recuperados.
La fundación ha finalizado la construcción de un nuevo centro de recuperación nutricional propio que permitirá albergar a 100 niños simultáneamente, con las instalaciones de primer nivel que incluye áreas medicas, rehabilitación psico-motora, cuarto de formulas de alimentación, cuartos fríos para el almacenamiento de alimentos perecederos, cuartos de visitas para los padres que viajan desde zonas distantes de nuestro país y para el voluntariado, áreas de recreación, baños diseñados especialmente para el uso de los niños (as), una cocina equipada para la preparación adecuada de los alimentos, una área administrativa propia para el manejo del centro y una sala de juntas para llevar a cabo sesiones y reuniones, además de un ambiente emocionalmente balanceado y demás que permitan una pronta, sana y segura recuperación.







Desnutrición en la región Occidente… La Más Crítica

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en algunas comunidades de las partes altas del departamento de La Paz, los niños menores de cinco años presentan índices de malnutrición arriba del 67 por ciento. Entre los municipios más afectados por la falta de alimentos destacan Yarula, Santa Elena, Opatoro y San Juan.En Yarula las autoridades municipales han identificado unas 2,000 personas en situación de pobreza extrema, quienes representan más del 24 por ciento de la población de la localidad.En 2011 las autoridades de la corporación municipal declararon la comunidad en emergencia luego de presentarse varias muertes de menores a causa del hambre.De sumarse el total de familias pobres con las de extrema pobreza, el porcentaje llega a más del 70 por ciento de las personas que residen en el municipio.En la localidad habitan 8,216 personas, residentes en cinco aldeas y 30 caseríos, de acuerdo con estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).Uno de los datos de mayor preocupación para las autoridades de la comunidad es el índice de desnutrición que registran los niños menores de cinco años.En el municipio se han identificado seis comunidades donde la malnutrición amenaza la vida de los niños menores de 60 meses.Entre las comunidades están la aldea Tierra Colorada y los caseríos Ciprés, Zacate Blanco y Puentes.La FAO califica a las familias que viven con menos de un dólar como núcleos con inseguridad alimentaria.Apoyo FAO y PMA La identificación de estas poblaciones se logró a través del Programa Especial de Seguridad Alimentaria (PESA), que promueve la FAO.Con apoyo de la FAO se ha logrado intervenir las comunidades de Aguanqueterique, Guajiquiro, San Juan, Mercedes de Oriente, San Antonio del Norte y Lauterique.El año pasado estas comunidades presentaron carencias de alimentos luego de perderse las cosechas a causa de la sequía.El déficit de frijoles fue de 2,200 quintales en promedio.En cada uno de estos municipios la FAO atiende unas 500 familias, con la instalación de huertos familiares, asistencia para incrementar la producción de granos básicos y saneamiento.La inversión estimada por año en cada municipio es de 2.5 millones de lempiras.El Programa Mundial de Alimentos (PMA) también apoya las comunidades pobres de La Paz por medio de dos componentes, la merienda escolar y el programa dirigido a grupos vulnerables.El departamento de La Paz cuenta con una superficie de 130.295 kilómetros cuadrados que representa 12.2 por ciento del territorio nacional.




Huertos pedagógicos: una herramienta para luchar contra el hambre y la desnutrición


En la capital de la república Docentes, padres de familia y líderes comunales de 16 escuelas de los departamentos de Intibucá y Lempira se capacitaron en el establecimiento y manejo de huertos pedagógicos para las "Escuelas Vivas" promovidas por el Proyecto de Alimentación Escolar Sostenible, ejecutado por la FAO y apoyado por el Gobierno de Honduras para contribuir a erradicar el hambre y la desnutrición.

Durante la jornada de capacitación se analizó la modificación del currículo escolar, para inducir a cambios en las prácticas escolares que faciliten el aprendizaje de temas y contenidos para promover la participación de los grupos de la comunidad, informó la FAO.

Huertos pedagógicos interrelacionan conocimientos teóricos con prácticos

Los huertos pedagógicos son una herramienta para capacitar mediante un proceso dinámico y participativo a los escolares, sus padres, docentes y líderes comunales en buenas prácticas de alimentación sana y ambientalmente sostenible.

El huerto permite interrelacionar las diferentes áreas curriculares y favorece el desarrollo de las competencias básicas: como las matemáticas, debido a que los alumnos, por ejemplo, deberán realizar mediciones, calcular áreas y perímetros, para definir área de siembra o también realizar cálculos de consumo de agua, gastos en materiales (herramientas, abonos, semillas, etc.).

Además se afianzan los conocimientos en otras áreas tales como: la comunicación lingüística, ciencias naturales, culturales y artísticas, competencia social y el aprender haciendo, asimismo, se espera que este aprendizaje trascendencia hacia sus familias y la comunidad.







Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional
(CONASAN)



Honduras está en deuda con un 23 por ciento de la población infantil que, según informes oficiales, sufre desnutrición. Aunque del 2005 a la fecha se ha disminuido en siete puntos porcentuales el problema de la subalimentación, aún hay alrededor de 200 mil infantes que no están recibiendo los nutrientes que necesita su cuerpo. Ante esta situación, el gobierno instaló ayer el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conasan), contemplado en la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Decreto 25-2011).El nuevo órgano, instalado a través de la Secretaría de la Presidencia, funcionará como instancia de dirección y decisión para el desarrollo de todo tipo de acciones que impulsen la seguridad alimentaria y nutricional de niños y niñas. Será presidido por la ministra de la Presidencia, María Antonieta Guillén, y lo integrarán los titulares de las secretarías de Desarrollo Social, Agricultura y Ganadería, Planificación, Recursos Naturales y Ambiente, empresa privada, trabajadores, campesinos y miembros del Consejo Nacional de Educación.


 “El tema de la seguridad alimentaria se está llevando a acciones prácticas, acciones concretas en donde si bien es cierto los retos son grandes, vemos que vamos en la ruta correcta y tenemos que seguir poniendo todas las energías y todas las capacidades”, dijo Guillén. La coordinadora del Conasan afirmó que los niños y niñas que enfrentan problemas de desnutrición no pueden seguir siendo estadísticas sino personas con calidad de vida al igual que el resto de los hondureños. Según informes del Programa Mundial de Alimentos (PMA) durante el periodo 1991-2006, la situación nutricional en Honduras ha presentado avances significativos en los indicadores de desnutrición infantil global, crónica y aguda, pero los logros a nivel del país señalan que aún existen profundas asimetrías regionales que deben ser atendidas. “Se ha hecho un gran progreso en temas como la desnutrición global infantil y la mortalidad infantil en zonas rurales así que los resultados ya son tangibles y presentes, obviamente los retos todavía son grandes de cara a la pobreza, retos tradicionales pero también retos nuevos”, consideró Lauren Sillano, jefe de cooperación de la Unión Europea (UE).Durante la instalación del Consejo, el gobierno se comprometió a dar un mayor respaldo a programas como el Bono 10 Mil, Vaso de Leche y la Merienda Escolar que tienen un impacto directo en la nutrición de la niñez hondureña. El año anterior Honduras era el segundo país de Centroamérica con los índices más altos de desnutrición infantil, superado únicamente por Guatemala, en donde se registra el más alto índice de desnutrición infantil de la región .

















sábado, 26 de abril de 2014



1.3 millones de niños y niñas serán desparasitados en Honduras para garantizar un mejor aprovechamiento del Programa Alimentación Escolar.


Con la presencia de la Primera Dama de Honduras Ana de Hernàndez, Pasqualina Di Sirio Representante del PMA, Lisandro Rosales Ministro de Desarrollo e Inclusión Social,  Yolani Batres Ministra de Salud y autoridades locales, se realizó el lanzamiento de la Campaña de Desparasitación 2014 en la escuela República de Venezuela en Choloma, Cortés.
A través de la Campaña  Nacional de Desparasitación se pretende disminuir sustancial y gradualmente la prevalencia e intensidad del parasitismo intestinal en la población escolar que asisten a los centros educativos públicos y privados del país a través de una estrategia costo-efectiva que sea sostenible en el tiempo, de manera que se mejoren las posibilidades de llevar una vida saludable y activa.  Específicamente se busca implementar acciones de desparasitación para mejorar la absorción  de los nutrientes, contribuir al desarrollo integral de la población escolar mediante la promoción de la salud y acciones educativas para lograr cambios de comportamiento y conducta en la aplicación de medidas de higiene.
La campaña se realiza bajo el lema “Estudiemos felices sin lombrices”, y  la meta es desparasitar un millón 300 mil niñas y niños en edad escolar en 13 mil 648 centros educativos públicos y privados de los 18 departamentos del país, consistiendo en las edades de cinco a 14 años.


Esta campaña se coordina interinstitucionalmente con la Secretaría de Salud, Secretaría de Educación, Programa Escuelas Saludables/SEDIS, Programa Mundial de Alimentos, y la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud, OPS/OMS.







¿Qué está  haciendo el Gobierno para combatir la Desnutrición Infantil?





viernes, 25 de abril de 2014




En Honduras…  la  desnutrición tiene nombre y apellido: Corredor Seco





Castigada por las altas temperaturas, las tierras reflejan, a través de los tonos amarillentos de sus valles, los colores de la aridez.
Vacías, las cuencas de los riachuelos que discurren por estos montes confirman la ausencia de lluvia. Sólo de vez en cuando una pequeña laguna aparece en esta zona, donde los caminos desconocen el asfalto.
Bienvenido al Corredor Seco, donde 6 de cada 10 niños menores de cinco años sufren de desnutrición crónica.
Es aquí en la aldea las Pitayas, situada a unas tres horas de Tegucigalpa, la capital de Honduras, donde Lilian Esperanza cría a sus tres hijos de uno, siete y 11 años.
“Siempre hay problemas para dar de comer a los niños”, explica su marido, Santo Celestino, quien relata que aunque logran alimentarse tres veces al día, casi siempre las comidas se limitan a tortilla y frijoles. La familia obtiene esos productos de una pequeña parcela de tierra que alquila.
Como él, también Eli de Petronila, madre de 5 hijos, tiene su propio cultivo de maíz para consumo familiar. Si las condiciones climáticas son buenas, la tierra les brinda el alimento necesario para subsistir. Cuando no es así “uno tiene que ver cómo salir adelante”, cuenta.
“Acá hay dos cosechas al año, de maíz, arroz y frijoles en general. Pero sale poco”, lamenta Arturo Donaldo, regidor de la alcaldía de San Antonio, a la que pertenece la aldea de las Pitayas. La problemática es evidente para Marco Tulio Licona, presidente del Consejo de Microcuencas Apasilina. “Esta zona es seca, carecemos de agua para producir”.
Precisamente la escasez de lluvia que caracteriza a esta región es lo que le ha dado el nombre del Corredor Seco, una franja que cruza Honduras de sudeste a sudoeste. Un territorio donde se concentra, a su vez, la mayor parte de la pobreza que afecta este país centroamericano.
Según cifras del Banco Mundial, en Honduras un 66% de la población vive en situación de pobreza, mientras que la malnutrición afecta a uno de cada cuatro niños. En el Corredor Seco la situación es más crítica: 60% de los niños menores de cinco años sufren desnutrición crónica.